Conducción diesel (Parte 1)
May 20th, 2007 por Albertoph
Voy a postear una serie de artículos, a lo mejor un poco pesados de lectura. En ellos y desde mi humilde experiencia quieros que podamos comentar consejos sobre el mantenimiento y trato de los vehículos diesel. Agradezco de antemano posibles fallos en lo que comente y aportaciones que lo enriquezcan. Serán en principio 3 artículos. Uno de presentación, otro de mantenimiento y otro de conducción propiamente dicha. Espero que os gusten.
Si mirásemos las estadísticas de ventas nos daríamos cuenta que cada día más gente se decanta por la opción de motores de ciclo diesel.
A estas alturas de la vida poca gente no sabe lo que es un diesel pero aún así os voy a hacer la más breve y sencilla explicación que se me ocurre.
Un motor diesel a diferencia de uno gasolina no funciona por la explosión de un mineral fósil, sino por la combustión del mismo. Ya sé que he dicho dos “palabros” pero es sencillo. La gasolina en su mezcla con el aire explota cuando hace aparición la chispa que genera la bujía. Sin embargo, el gasoil “explota” dadas unas condiciones de presión y temperatura. Es decir que si tuviéramos un mechero de diesel sería muy difícil conseguir una llama y sin embargo todos hemos visto lo inflamable que es la gasolina, que simplemente con vapor de la misma se puede hacer un incendio. Esto es lo que diferencia el funcionamiento de ambos motores. También hay que explicar, pues resulta vital para el tema de conducción diesel, que la explosión del diesel libera mucha más energía que un gasolina. De hecho la pérdida de eficiencia de un diesel es mayor que la de un gasolina, en resumen, que el diesel hace más fuerza pero se aplica peor.
Siguiendo con este preámbulo hay que hacer notar que los coches de gasolina tienen un régimen de giro superior a los diesel, un diesel moderno no pasa de las 4000 r.p.m. y un gasolina alcanza normalmente las 6000 con cierta normalidad. Por otro lado un diesel genera mayor par, más aún si se apoya en un turbo como sucede actualmente. Esto se representa que por ejemplo es más fácil ganar velocidad desde bajas revoluciones en un gasolina que en un diesel, pero también las marchas se estiran mucho menos. Y como, las matemáticas no fallan a menos régimen de giro, menos ciclos en el motor, menos cantidad de explosiones y menos combustible, en definitiva, es el que se consume.
Hoy no quiero hablar de pros ni de contras pues no es la intención, aunque otro días podríamos ahondar más en el tema.
Volviendo al principio, este post se podría llamar “La fiebre del Diesel” o simplemente “Me compro un diesel porque está de moda”. Estos dos encabezados esconden un problema detrás que mucha gente obvia a la hora de elegir coche. Un diesel no se conduce igual que un gasolina. No es nada raro ir por la autovía y ver pasar a un coche echando humo negro, como dice la gente, como los petroleros. Y menos raro aún es estar en la ciudad, llegar a un semáforo y ver como con -10º y recién arrancado el coche alguno sale con su nuevo TDI, o la sigla que queráis, llevándolo al límite de vueltas. Partiendo que esto tampoco se debe hacer con un gasolina, a mi se me eriza el vello pensando en el pobre motor.
Mi experiencia con coches diesel ha sido amplia, pues en mi familia con mi padre viajante, siempre ha habido coches de esta motorización y siempre me he fijado en como cuidar los coches para que duren años y kilómetros.



Esperando los 2 siguientes!
Un saludo!
Cojonuda idea. A mucha gente le vendrá bien esta serie de artículos.