Son las 16:02 de la tarde de un ventoso domingo de mayo. Aún resuena en mi cabeza el rugido de motores que apenas paró hace media hora. Pero, ¿merece la pena estar un fin de semana prendado de la mal llamada “caja tonta”, para que una carrera se decida 14 segundos después de su salida?

La respuesta para mucha gente, gracias a Dios cada vez menos, sería no, pero yo os digo que sí.
3, 2, 1, y todo empieza. No han pasado cinco segundos y ya las cartas están echadas. Massa de manera ilógica acaba de dirigir su trayectoria de izquierda a derecha hacia la zona sucia de la pista (¡qué majo es este muchacho que deja la zona limpia para los demás!). Por su parte Alonso de manera lógica acaba de dirigir su trayectoria de derecha a izquierda hacia la zona limpia de la pista (a “cavallino rampante” regalado…). ¡Vaya!, que cantidad tan amplia similitudes excepto que ayer sábado en la “Scuderia” saltaban de alegría por conseguir encaramar su coche en el lugar más adelantado de la pista para la partida del domingo. Pasan cuatro segundos más y de repente el simpático chico que antes dejaba la pista libre a los demás empieza a frenar mientras que el piloto con el número uno no frena aún. Dos segundos después parece que Alonso frena y … ¡leches! Se me ha metido algo en el ojo. Y cuando vuelvo a mirar la televisión la carrera está casi decidida. Con Felipe en primer lugar, a lo mejor por eso estaban tan contentos en Ferrari ayer, y con Fernando levantando más polvo que un arado en el desierto. Menos mal que vuelve en cuarto lugar a la pista y sin que los BMW le embistan. Y yo me pregunto: ¿Merecía la pena que Alonso se arriesgara a que un piloto brasileño poco ducho en mantener trazadas limpias se le subiera encima de la chepa defendiendo una posición que debía mantener por méritos propios y corriendo el riesgo de acabar con los dos coches llenos de grava hasta en el depósito de limpiaparabrisas y por consiguiente fuera de carrera? La respuesta a esta pregunta es imposible porque con el corazón a más de 150 pulsaciones y a 250 km/h todo pasa muy rápido.

Salida accidentada

Y después la carrera ya volvió tan normal como puede ser cada carrera de fórmula uno excepto por lo siguiente.
Kimi parece que nunca le ha puesto un amuleto a un coche. Yo personalmente no creo que sirvan para mucho pero lo de este muchacho ya es mala suerte. No sé si en Finlandia habrá tuertos pero si me mandan jurar opino que a este piloto le han mirado muchos. Nueve vueltas le duró la suspensión delantera derecha y acabó con sus sueños de terminar en el podio. En este momento, ¡plin! toque de varita mágica y golpe de suerte para Fernando Alonso (como dice un amigo “La Suerte de los Campeones”).
La carrera sigue y como Felipe está muy contento le propone a Ferrari adornar su primera parada con “fuego artificial” y dicho y hecho. ¡Qué fogata se hizo en el pontón de su Ferrari!
Hubo fuegos artificiales

Poco después repostan tanto Lewis como Alonso, pero a éste se le ocurre una idea genial: voy a poner neumáticos duros, así si al final estoy cerca de Lewis o Felipe tendré más “grip” y ¡toma neumáticos duros! Con el depósito lleno y ruedas menos competitivas se sumió en una espiral de vueltas un segundo más lentas que las de Massa y Hamilton. Para cuando quiso en el segundo reportaje poner unas ruedas con mejor agarre ya era tarde pues Massa rodaba medio minuto más cerca del podio.
Pero ahí no acaba la cosa porque parece ser que las hadas madrinas de las fórmula 1 hacen que la suerte vuelva a sonreír a Fernando. Ni Ferrari iba a una primera parada larga ni McLaren, ni… ni Spyker, eran los BMW los que iban cinco vueltas más largas. Con un motor maravilloso y esa ventaja de rodar de regalado unas vueltas más que los otros, todos pensábamos que Heidfield se haría con el tercer puesto momentáneo. Pero como os decía, un ente superior hizo que “el ingeniero de la piruleta” diera órdenes a Nick de que arrancara antes que sus compañeros acabaran de montar las ruedas y así fue como perdió la tuerca de la rueda y el posible tercer puesto. En resumen Fernando sigue tercero.
Al final esto terminó con un Felipe Massa en lo más alto, eso sí, ganando una carrera de las que sólo gana él. Es decir, sales primero no adelantas a nadie y ganas, ¡complicado!. Segundo Lewis Hamilton, que quitando algún que otro plano en sus ruedas se mantuvo segundo toda la carrera y ya es líder del mundial de pilotos. En tercer lugar Fernando Alonso. Es un buen puesto viendo que en la primera curva pudo acabar fuera, y tanto por delante como por detrás los rivales abandonaban.
Ahora el mundial queda parecido con un británico en primer lugar a dos puntos de Fernando, a tres de Felipe y a ocho de Kimi.
Sólo me queda despedirme dándole vueltas a los 14 primeros segundos de carrera y pensando que la Fórmula 1 sigue siendo divertida a su modo.
Massa ganador

Comentarios (3) en “Crónica del Gran Premio de Cataluña 2007”

  1. el 14 May 2007 at 11:48 pm junker367

    Tu primer artículo, y nada nada mal la crónica. Sigue así ;)

  2. el 15 May 2007 at 10:21 am zurech

    Muy buena crítica, si señor.
    Que putada que Alonso no pudiera pelear por la victoria.

  3. el 18 May 2007 at 3:22 pm Lobato

    ¡Enhorabuena!

    Buen comienzo. Yo (casi) no podría haberlo plasmado mejor.

    Un abrazo

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